Cinco canciones para conocer Scarlett Johansson

Pocas carreras musicales arrancan con un álbum de versiones de Tom Waits y un David Bowie invitado. La de Scarlett Johansson sí. Y si eso suena raro, el resultado es más raro todavía: funciona. No como curiosidad de actriz con aspiraciones, sino como música con identidad propia y criterio editorial.

Johansson nació en Nueva York en 1984 y ya era una de las actrices más relevantes de Hollywood cuando decidió meterse en un estudio de Luisiana durante cinco semanas, en 2007, para grabar Anywhere I Lay My Head con Dave Sitek —productor de TV on the Radio— al frente. El disco, publicado en 2008, son diez versiones de Tom Waits y una canción propia. En 2009 llegó Break Up, un álbum a dúo con el músico Pete Yorn que tomaba como referencia los duetos de Gainsbourg con Brigitte Bardot.

Lo que separa estas grabaciones de la música habitual de celebridades es la elección del material y la producción: Sitek construye atmósferas densas, oníricas, lejos del pop convencional. Johansson no tiene una voz técnicamente portentosa, pero tiene presencia y sabe colocarse dentro de arreglos que en otras manos habrían aplastado a cualquier intérprete.

Falling Down

El single del álbum debut, con David Bowie como invitado vocal. Tom Waits reescrito con sintetizadores envolventes y una química entre las dos voces que nadie habría apostado por ella antes de escucharla. El punto de entrada más directo a lo que Johansson y Sitek construyeron juntos.

Anywhere I Lay My Head

La canción que da título al álbum. Una versión del clásico de Waits que Sitek convierte en algo cercano al dream pop: lenta, envolvente, casi hipnótica. Para quien disfruta de la música como experiencia de inmersión más que como entretenimiento de fondo.

Town with No Cheer

Una de las piezas más oscuras del disco. Ritmo lento, producción cinematográfica y una letra de Waits que habla de aislamiento y desolación. Muestra la faceta más experimental del proyecto y la capacidad de Johansson para sostener canciones que exigen mucho al intérprete.

Relator

El single de Break Up (2009), grabado con Pete Yorn. La referencia Gainsbourg/Bardot se nota: es indie pop con tensión entre las dos voces, más ligero y accesible que el disco de Tom Waits pero igual de bien construido. Ideal para quien quiera descubrir el segundo capítulo musical de Johansson sin el peso experimental del primero.

Summertime

Versión del estándar de Gershwin grabada junto a 3D de Massive Attack para la banda sonora de Days of Grace (2012). Una combinación improbable que funciona: la voz de Johansson sobre producción de Massive Attack convierte un clásico del jazz en algo completamente contemporáneo. Para quienes quieran escuchar hasta dónde puede llegar esta voz con el productor adecuado.

Si quieres profundizar, el punto de partida ideal es Anywhere I Lay My Head: disponible en Amazon Music y en edición física en Amazon.

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