Formados en Limerick, Irlanda, en 1989, The Cranberries surgieron en plena ola alternativa de los 90, pero nunca encajaron del todo en una sola etiqueta.
Aunque a menudo se les asocia al grunge por contexto generacional, su sonido bebe más del dream pop, el indie británico y el folk irlandés, con una sensibilidad profundamente emocional.
La combinación de fragilidad y potencia convirtió a la banda en uno de los nombres esenciales del rock alternativo de los años 90.
Linger
Su carta de presentación internacional. Arreglos de cuerda delicados, guitarra cristalina y una interpretación vocal vulnerable. Es la cara más dulce y melancólica del grupo.
Dreams
Optimista, juvenil y luminosa. Aquí aparece la energía alternativa noventera con un estribillo expansivo. Es emoción en estado puro, sin cinismo.
Zombie
Su canción más icónica y la más contundente. Escrita como protesta contra la violencia en Irlanda del Norte, combina guitarras distorsionadas con una interpretación vocal cruda y casi desgarrada. Es política y visceral.
Ode to My Family
Introspectiva y nostálgica. Reflexiona sobre la infancia, el crecimiento y la pérdida de inocencia. Muestra la capacidad del grupo para convertir recuerdos personales en emociones universales.
Salvation
Más rápida y directa. Energía punk-pop con mensaje social sobre las drogas. Representa el lado más inmediato y rítmico de la banda.

