Cinco canciones para conocer Paul Chambers

Cada vez que suena "So What" hay un bajo que habla antes que nadie, y casi nadie sabe cómo se llama. Paul Chambers pasó su carrera siendo el suelo sobre el que otros se hicieron famosos, y aun así es el motivo por el que esos discos suenan firmes, elásticos y vivos. Esta lista va de ponerle nombre a esa línea de bajo.

Nació en Pittsburgh en 1935 y se crio en Detroit. Empezó con el bombardino y la tuba, pasó al contrabajo hacia 1949 y en 1955 ya estaba en el quinteto de Miles Davis, donde se quedó hasta 1963. Después formó trío con el pianista Wynton Kelly. Murió en Nueva York en 1969, con 33 años, de tuberculosis, agravada por el alcohol y la heroína.

Lo que lo distingue de otros contrabajistas de su época son los solos con arco, cantados casi como un saxo, que eran marca de la casa. Y sus solos con los dedos: líneas con swing que dicen más con menos notas.

So What – Miles Davis

El arranque de Kind of Blue (1959) es un diálogo entre el bajo de Chambers y el piano de Bill Evans, antes de que entre nadie más. Es el tema perfecto para escuchar solo el bajo la primera vez y el resto la segunda. Le va a gustar incluso a quien dice que el jazz no es lo suyo.

Whims of Chambers

El tema que da título a su disco de 1957 para Blue Note, con Kenny Burrell a la guitarra, Horace Silver al piano y Philly Joe Jones a la batería. Un blues relajado en el que el bajista, por una vez, lleva la voz cantante. Para quien quiera oír a Chambers como solista y no como acompañante.

Mr. P.C. – John Coltrane

El título es una dedicatoria: las iniciales son las de Paul Chambers. Coltrane le puso su nombre a un blues rápido de Giant Steps, y la banda corre con él. Una buena puerta de entrada para quien viene del rock y busca tensión.

Yesterdays – Paul Chambers Quartet

De Bass on Top, un disco que ya en el título deja claro quién manda. Aquí se escucha a Chambers liderando una banda en lugar de sostenerla. Para quien disfruta de los discos que se escuchan con atención.

Bemsha Swing – Thelonious Monk

Chambers tocó en Brilliant Corners (1956), junto a Monk, Sonny Rollins y Max Roach. Si ya has pasado por Cinco canciones para conocer Thelonious Monk, aquí tienes el mismo universo visto desde el fondo de la banda.

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Cinco canciones para conocer Thelonious Monk

Tocaba como si el piano le hubiera hecho algo personal: notas que chocan a propósito, silencios que pesan más que las frases, un ritmo que parece tropezar y siempre cae de pie. Si alguna vez has pensado que el jazz era música de ascensor, Monk es el antídoto.

Thelonious Monk nació en 1917 en Rocky Mount (Carolina del Norte) y creció en Nueva York. Pianista y compositor, fue una de las piezas clave del bebop que se gestó en locales como el Minton's Playhouse, aunque nunca sonó como nadie de su entorno. Murió en 1982, y buena parte de lo que escribió se ha convertido en repertorio obligatorio del jazz.

Mientras sus contemporáneos competían en velocidad y virtuosismo, Monk apostó por lo contrario: espacio, disonancia y composiciones tan reconocibles que cualquiera las tararea tras escucharlas dos veces. Sus temas no son vehículos para solos largos; son melodías con carácter propio, casi esculturas.

'Round Midnight

La balada que lo cambió todo. Es uno de los temas de jazz más versionados de la historia, y en la versión de su autor se oye por qué: lenta, nocturna y con una melancolía que no necesita decorado. Para quien busca el jazz de madrugada, con una copa y sin prisa.

Blue Monk

Un blues de doce compases que suena a lo más simple del mundo y, sin embargo, solo podía haberlo escrito él. Es la puerta de entrada perfecta: melodía pegadiza, swing relajado y ese piano que parece sonreír de lado. Para quien nunca ha escuchado jazz y quiere un primer contacto amable.

Straight, No Chaser

Otro blues, pero con las aristas afiladas: una frase angulosa que repite, retuerce y vuelve a lanzar. Demuestra cómo con casi nada se puede construir un tema inolvidable. Para quien disfruta de lo tenso y lo juguetón a la vez.

Well You Needn't

Pura energía rítmica. Acordes que saltan, una melodía que parece una broma bien contada y mucho espacio para que los músicos se la crujan. Esta versión pertenece a Monk's Music, un disco con un reparto de lujo. Para quien prefiere el jazz que hace mover el pie.

Brilliant Corners

El tema más retorcido del lote y el que da nombre a su disco de 1957 para Riverside. Cambios de compás y de tempo que ponen a prueba a cualquier banda: una pieza que desafía y por eso engancha. Para quien ya ha pasado por los anteriores y quiere más desafío.

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Cinco canciones para conocer Weather Report

Un grupo de jazz que llenó estadios y sonó en la radio sin traicionar la improvisación: Weather Report es la prueba de que la música compleja no tiene por qué esconderse. Lo suyo no era fusión de manual con solos de exhibición, sino orquesta eléctrica con groove, melodía y una sensación constante de viaje.

Nacieron en Nueva York en 1970 de la mano de Joe Zawinul y Wayne Shorter, que venían de tocar en discos de Miles Davis como In a Silent Way y Bitches Brew. Zawinul, teclista y gran arquitecto de texturas, y Shorter, saxofonista de lenguaje propio, mantuvieron el grupo en pie hasta 1986, con una plantilla rotatoria de bajistas, bateristas y percusionistas.

Lo que les separa de sus contemporáneos es que la banda funcionaba como un solo instrumento: nadie era "el solista con acompañamiento". En 1976 se incorporó Jaco Pastorius al bajo, y su fraseo cantable cambió el sonido del grupo. Si el bajo eléctrico te interesa, también puedes pasarte por Marcus Miller.

Birdland

Compuesta por Zawinul y publicada en Heavy Weather (1977), es la canción que convirtió a Weather Report en nombre conocido fuera del circuito jazzístico. Es un homenaje al mítico club neoyorquino y se convirtió en estándar: The Manhattan Transfer ganó un Grammy con su versión vocal de 1979. Ideal para quien cree que el jazz eléctrico es solo ruido.

Teen Town

Un tema que parece una carrera de obstáculos tocada con una sonrisa. Pertenece a Heavy Weather y es la carta de presentación de Jaco Pastorius como compositor y bajista de otro planeta. Para quien toca el bajo, o quiere entender por qué tanta gente lo adora.

A Remark You Made

Una balada de la época de Heavy Weather donde Zawinul y Shorter dejan respirar la melodía mientras el bajo de Jaco canta por encima. Demuestra que la banda sabía ser delicada sin perder identidad. Perfecta para una noche tranquila o para quien huye del virtuosismo ruidoso.

Black Market

Da título al álbum de 1976, el primero con Jaco Pastorius en la formación. Es una pieza de ritmo denso, percusión y energía de calle que muestra el lado más aventurero de la banda. Para quien busca el Weather Report más crudo y menos radiofónico.

Nubian Sundance

Incluida en Mysterious Traveller (1974), muestra al grupo en su etapa previa a Jaco: más texturas, más paisaje, más aire de road movie. Es la mejor puerta para quien prefiere la atmósfera a la exhibición técnica.

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Cinco canciones para conocer Marcus Miller

Hay discos que suenan a un artista y discos que suenan a una época, y detrás de unos cuantos de los segundos hay un tipo con un bajo Fender de 1977 que nadie veía en la portada. Marcus Miller es el músico que convirtió el bajo eléctrico en voz solista, compositor y arquitecto de sonido.

Nació en Brooklyn en 1959, en una familia de músicos, y se formó como clarinetista antes de dedicarse al bajo. Tras unos quince años como músico de sesión, con más de quinientas grabaciones a sus espaldas, se convirtió en el cerebro creativo de Tutu (1986), Music from Siesta (1987) y Amandla (1989) para Miles Davis, y en arreglista y coproductor de buena parte de la obra de Luther Vandross.

Lo que le distingue de otros grandes bajistas no es la velocidad, sino el criterio: piensa como productor, compone como arreglista y toca como un percusionista que además canta melodías. Ganó un Grammy al mejor álbum de jazz contemporáneo con M² y fue nombrado Artista por la Paz de la UNESCO en 2012.

Tutu

El tema que da título al álbum de Miles Davis de 1986, compuesto y producido por Miller, y que fijó el sonido sintético y sedoso del Miles de los ochenta. Aquí, en una versión en directo años después: la prueba de que la melodía aguanta sin sintetizadores. Para quien crea que el jazz eléctrico es frío.

Run for Cover

Una pieza de groove nervioso y melodía pegadiza, con el bajo marcando la línea principal en vez de limitarse a acompañarla. Es la mejor puerta de entrada para quien viene del funk o del pop y quiere saber qué hace Miller con cuatro cuerdas.

Panther

Miller en formato charla y concierto, repasando su relación con Miles Davis mientras toca. Más que un single, es una lección: te explica cómo un bajista acaba dirigiendo el sonido de un trompetista legendario. Para quienes disfrutan entendiendo cómo se hace.

Papa Was a Rolling Stone

Reinterpretación del clásico de The Temptations en directo, con Larry Braggs y Cory Henry. Miller convierte una canción soul en un vehículo para el bajo y el groove, sin perder el pulso original. Perfecta si vienes del soul y quieres ver hasta dónde se puede estirar.

Jekyll & Hyde

Un tema con carácter doble, como indica el título: bajo percusivo y slap contundente frente a pasajes más melódicos. Para quien quiera ver la técnica de Miller en primer plano.

Si quieres profundizar, el punto de partida ideal es Tutu, de Miles Davis, que Miller compuso y produjo: disponible en Amazon Music y en edición física en Amazon.

Cinco canciones para conocer Monster Magnet

Hay bandas que miran al espacio con telescopio y otras que se meten dentro con una guitarra saturada y un tebeo de Marvel en el bolsillo. Monster Magnet es de las segundas: rock pesado que suena a cohete averiado, letras que mezclan ciencia ficción de quiosco con excesos muy terrenales y un cantante que se toma en serio la grandilocuencia justo lo suficiente para que funcione.

El grupo nace en 1989 en Red Bank, Nueva Jersey, alrededor de Dave Wyndorf, John McBain y Tim Cronin. Antes de dar con el nombre —sacado de un juguete de los sesenta que a Wyndorf le fascinaba de niño— barajaron cosas como Dog of Mystery o King Fuzz, que ya dicen bastante de por dónde iban los tiros. La formación ha cambiado muchas veces; la única constante es Wyndorf, cerebro, voz y guitarra del proyecto. Su terreno es el cruce entre stoner, space rock y hard rock, con Hawkwind y la psicodelia setentera como brújula.

Junto a Kyuss, Fu Manchu, Sleep o Masters of Reality, se les atribuye haber dado forma al stoner rock. Pero mientras los del desierto californiano buscaban el trance, Monster Magnet apostó por el espectáculo: estribillos pensados para estadios, imaginería de cómic y una actitud de estrella de rock que el género casi siempre miró con desconfianza. Esa ambición les llevó de girar con Soundgarden a principios de los noventa a meter un single en el top 3 de la radio rock estadounidense.

Spine of God

El tema que da nombre a su primer disco largo (1991), un álbum que no vendió pero que hoy se considera uno de los clásicos fundacionales del stoner. Lento, espeso y alucinado: aquí está el Monster Magnet de sótano, antes de cualquier ambición comercial. Para quien quiera entender de dónde sale el género, no solo escucharlo.

Twin Earth

Single de Superjudge (1993), su debut en una multinacional. Es una relectura de "Mesmerization Eclipse" de Captain Beyond, y la jugada dice mucho de Wyndorf: rescatar el rock pesado olvidado de los setenta y devolverlo con más volumen. Ideal para quien busque riffs con aire cósmico sin perder pegada.

Negasonic Teenage Warhead

Su primer éxito, extraído de Dopes to Infinity (1995), con un vídeo que MTV puso en rotación habitual. El título acabó bautizando a un personaje de Marvel, el mismo que años después aparecería en las películas de Deadpool: el cómic le devolvió el favor a la banda que tanto lo citaba. La puerta de entrada perfecta si vienes del rock alternativo de los noventa.

Space Lord

El gran pelotazo de Powertrip (1998) y su canción más conocida, con un vídeo rodado en Las Vegas por Joseph Kahn. Un himno de puño en alto con alma psicodélica que llegó al número 3 de la lista Mainstream Rock de Billboard. Para quien quiera oír el stoner vestido de rock de estadio sin pedir perdón.

Powertrip

Wyndorf se mudó a Las Vegas para escribir el disco, y esta canción es el resultado más directo: ego, velocidad y cero sutileza. Ha sonado en películas, en eventos de la WWE y en videojuegos como MotorStorm o Far Cry 5, lo que da idea de su efecto inmediato. Para poner cuando haga falta subir las revoluciones.

Si quieres profundizar, el punto de partida ideal es Powertrip (1998): disponible en Amazon Music y en edición física en Amazon.