Cinco canciones para conocer Zetak

Un grupo que canta en euskera y llena arenas de 15.000 personas sin traducir una sola letra: eso es Zetak. No hay concesión al castellano, no hay versión "para todos los públicos" — y precisamente esa falta de atajos es lo que ha construido su credibilidad.

Zetak es el proyecto que el navarro Pello Reparaz levantó en 2019 tras la disolución de Vendetta, la banda de ska en la que había militado desde 2007. Junto a Leire Colomo (percusión), Iban Larreburu (batería) y Gorka Pastor (sintetizadores), Reparaz construyó un pop electrónico en euskera que en solo cinco años pasó de un primer single a llenar el Navarra Arena dos noches seguidas con 30.000 espectadores.

Lo que separa a Zetak de otros proyectos electrónicos vascos es la ambición de cruce: colaboran con Bomba Estéreo, con los catalanes Oques Grasses, con el txalapartari Erramun Martikorena. No se quedan dentro del circuito euskaldun ni dentro del pop de festival — buscan el choque de estilos como método de trabajo, y el resultado ha sido premios al mejor álbum vasco (MIN, 2021) y a mejor artista y mejor disco en los Premios Gaztea (2024).

Errepidean

El primer single de Zetak, publicado en junio de 2019. Es la canción fundacional del proyecto y la que definió su sonido: electrónica luminosa cantada en euskera sin complejos. Superó el millón de escuchas y sigue siendo el punto de entrada obligado para quien no conoce al grupo.

Zeinen ederra izango den

Publicada en abril de 2020, en pleno confinamiento por el Covid-19. El videoclip se construyó con fotos y vídeos que los propios fans enviaron de sus momentos más felices — una decisión sencilla que convirtió la canción en un fenómeno con casi tres millones de visitas. Le valió a Zetak el premio al Mejor Álbum Vasco en los Premios MIN 2021.

Hitzeman (con Oques Grasses)

Colaboración con la banda catalana Oques Grasses, lanzada en noviembre de 2020, cantada mitad en euskera mitad en catalán. Es la prueba de que Zetak no entiende su lengua como frontera sino como material de trabajo: dos idiomas minoritarios compartiendo el mismo estribillo sin que ninguno ceda terreno al castellano.

Zoriontasuna (La vida es de verdad) (con Bomba Estéreo)

Publicada a finales de agosto de 2022 junto a los colombianos Bomba Estéreo, une electropop vasco con tropical bass caribeño. Para quien piense que la música en euskera es un circuito cerrado, esta canción es la respuesta directa: cruza el Atlántico sin perder identidad.

Zu

Sencillo principal del álbum Aaztiyen, publicado en octubre de 2023. Marca la entrada de Zetak en un sonido más maduro y menos festivalero que sus primeros trabajos, y confirmó su consolidación con el premio a mejor artista y mejor disco en los Premios Gaztea 2024.

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Cinco canciones para conocer Eric Prydz

En una escena dominada por egos y nombres de marca, Eric Prydz ha construido una carrera de más de veinte años sobre el anonimato deliberado: publica bajo tres alias distintos (Pryda, Cirez D y su propio nombre), apenas concede entrevistas, y aun así ha llenado el Madison Square Garden y ha encadenado varias nominaciones al Grammy. Su show en directo con hologramas 3D masivos se convirtió en una referencia técnica para toda la industria antes de que nadie más se atreviera a intentarlo.

Eric Sheridan Prydz nació el 19 de julio de 1976 en Täby, cerca de Estocolmo. Empezó a producir en 2001 y publicó su primer single en solitario, "Woz Not Woz", en 2002. Tres años después, "Call on Me" (2004) —construida sobre un sample de "Valerie" de Steve Winwood— pasó seis semanas en el número 1 del Reino Unido y vendió más de 2,5 millones de copias, convirtiéndolo en una de las grandes estrellas del house progresivo europeo. Dirige sus propios sellos: Pryda Recordings, Pryda Friends y Mouseville.

A diferencia de gran parte de la generación EDM que le siguió, pensada para festivales masivos y drops explosivos, Prydz construyó su carrera sobre el progressive house clásico: capas hipnóticas, tensión progresiva y melodías que tardan minutos en estallar. Nunca ha perseguido el pop de radio a toda costa —su gran éxito comercial, "Call on Me", fue casi accidental dentro de su discografía— y prefiere sets de club de larga duración a shows de festival de una hora. Esa coherencia es la razón de que productores de generaciones posteriores lo sigan citando como referencia.

Call on Me

El single que le catapultó a la fama mundial en 2004, con un vídeo de aeróbic tan polémico como exitoso en ventas. Bajo la controversia había una producción impecable: un sample vocal de Steve Winwood convertido en gancho imposible de olvidar. Para quien quiera entender el house de mediados de los 2000 desde su pico comercial.

Proper Education

Su versión de "Another Brick in the Wall, Part II" de Pink Floyd, publicada en 2006-2007 con un vídeo de parkour protagonizado por Daniel Ilabaca. Llegó al número 2 en Reino Unido y le valió una nominación al Grammy al Mejor Remix. Para quien piense que el house progresivo no puede tocar un clásico del rock sin destrozarlo.

Pjanoo

Publicada en 2008, es probablemente su producción más venerada dentro de la escena: un piano hipnótico que construye tensión durante minutos antes de soltar la melodía completa. Sigue sonando en sets de DJs de todo el mundo casi dos décadas después. Para el oyente que quiere el progressive house en estado puro.

Opus

Tema instrumental de 2015 considerado por crítica y público como su obra maestra, y que da nombre a su álbum debut, Opus (2016). Una progresión construida para desplegarse en minutos, no en segundos, que resume toda su filosofía de producción. Para quien tenga tiempo de dejarse llevar sin prisa.

Generate

Tercer single de Opus, con un vídeo dirigido por el estudio GMUNK (detrás de los efectos visuales de Tron: Legacy y Oblivion), construido con una instalación real de espejos y sin CGI. Para quien busque la faceta más visual y de espectáculo en directo de Prydz.

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Cinco canciones para conocer Gala

Hay canciones que se independizan de quien las escribió. "Freed from Desire" lleva casi tres décadas sonándo en estadios de fútbol, marchas de protesta y fiestas de fin de año, y la inmensa mayoría de quienes la cantan no tiene ni idea de que hay una mujer detrás que, durante treinta años, no vio un euro de derechos por su propio himno.

Gala Rizzatto nació en Milán en 1975. Estudiaba fotografía en Nueva York cuando escribió "Freed from Desire" en 1996, junto a los productores Molella y Phil Jay: una respuesta personal a la desigualdad que veía en la calle, a su reencuentro con el baile y a un primer amor con un bailarín senegalés. La canción abrió su álbum debut, Come into My Life (1997), que llegó al número 1 en Italia y España y vendió más de seis millones de copias.

A diferencia de otras voces del eurodance de mediados de los noventa que se apagaron en cuanto pasó la moda, Gala nunca dejó de producir música ni de pelear por controlar la suya: montó su propio sello, Matriarchy Records, en 2008, y en los últimos años ha llevado públicamente su batalla contra el contrato leonino que firmó de joven, la misma razón por la que "Freed from Desire" se convirtió en grito de cancha antes que en fuente de ingresos para su autora.

Freed from Desire

El himno definitivo: na-na-na-na-na y un estribillo que ha viajado de las pistas de baile de 1996 a los estadios de fútbol de hoy. Gala la describió como una "fight the power song", una canción contra el sistema disfrazada de éxito bailable. Le puede llegar a cualquiera que la haya cantado en una grada sin saber que tiene letra de verdad detrás.

Let a Boy Cry

Segundo single de Come into My Life, grabado en Venecia. En pleno apogeo del pop masculino de gimnasio, Gala pide explícitamente dejar llorar a un chico: un mensaje a contracorriente para 1997 que hoy suena más actual que entonces. Llegó al top 3 en media Europa, Sudamérica y Rusia.

Come into My Life

La canción que da título al álbum y su tercer single, número 1 en Italia y Bélgica. Sigue la fórmula que hizo grande a Gala: producción eurodance de manual sobre una letra que habla de deseo y libertad personal, no solo de pista de baile.

Faraway

Tras romper con Universal y volver a Nueva York, Gala reaparece en 2005 con un sonido más orgánico, coproducido por Kevin Rudolf. Número 1 en iTunes Francia y Grecia: la prueba de que había vida artística después del eurodance, aunque la industria prefiriera recordarla solo por los noventa.

Lose Yourself in Me

Publicada en 2012 a través de su propio sello Matriarchy Records, con un vídeo de trajes de LED y bailarines de krump dirigido por Alistair Legrand. Gala fuera del circuito de las discográficas grandes, produciéndose a sí misma dos décadas después de su primer éxito.

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Cinco canciones para conocer En Tol Sarmiento

Hay un grupo que canta sobre todo en euskera y que, sin embargo, es el más escuchado en Spotify por menores de edad del País Vasco desde hace una década. No hace falta entender la letra para que una canción suya te pare en seco: eso es exactamente lo que le pasó a media Euskal Herria durante el confinamiento con un tema que nadie esperaba que se convirtiera en himno.

En Tol Sarmiento (ETS) nace en 2005 en Yécora/Iekora, Rioja Alavesa, con Íñigo Etxezarreta, Rubén Campanón y Floren Zuela tocando versiones de bandas punk-rock como Kortatu o La Polla Records. En 2006-2007 se suma Bujo a la trompeta y ahí aparece el sonido que los define: ska-rock con letras en euskera y castellano. Veinte años y siete discos después, en 2025 celebraron su aniversario con tres conciertos en el BEC de Barakaldo ante 45.000 personas.

Lo que separa a ETS de otras bandas de rock vasco de su generación es que nunca se quedaron anclados en la rabia política que definió a sus referentes. Han pasado del ska al bolero-rumba, del reggaetón al EDM con trikitixa, sin perder nunca el hilo emocional: una canción dedicada a un hermano fallecido, otra a una abuela, otra al confinamiento. Por eso su público no tiene una edad concreta.

Musikaren doinua

La canción que les abrió las puertas de las radios vascas en 2012. Once años después sigue sonando en verbenas y fiestas de pueblo sin que mucha gente sepa de quién es. Si alguna vez has bailado esto sin conocer el nombre del grupo, esta es la explicación.

Aurkitu genituen

Su primera balada y la primera vez que Íñigo llevó algo personal a una canción: está dedicada a su hermano Eduardo, fallecido. Es, con diferencia, el tema más emotivo de su catálogo. Para quien haya pasado por un duelo, esta canción entiende algo que pocas letras de rock se atreven a nombrar.

Ametsetan

El tema que cerró su primera etapa como grupo, a un ritmo tan acelerado que parece ir más rápido de lo que va. Dio nombre a un directo-documental y fue su primer lanzamiento en formato single. Para quien quiera entender el punto de inflexión entre el ETS de garito y el ETS que llenaría el BEC.

Aukera berriak

Con este tema y el disco que lo acompaña, producido por Pello Reparaz (Zetak), arranca la etapa "profesional" del grupo: sonido más cuidado, más ganas de divertirse. Es la puerta de entrada perfecta si quieres el ETS más pulido antes de irte a los discos más antiguos.

Zurekin batera

La canción del confinamiento en Euskal Herria. La publicaron en 2020, en pleno encierro, como un canto de amor y esperanza, y la sociedad la convirtió en himno casi sin que ellos lo buscaran. Fue la primera vez que un tema suyo dejó de ser "una canción de ETS" para ser, simplemente, una canción de todos.

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Cinco canciones para conocer Alice Deejay

Hay un riff de sintetizador que todo el mundo sabe tararear y un nombre que casi nadie recuerda. Esa es la paradoja de Alice Deejay: firmaron uno de los himnos más reconocibles de la historia del dance y aun así el gran público sigue sin saber quién estaba detrás. Ni siquiera era una persona. Ni siquiera era, en el sentido clásico, un grupo.

Alice Deejay fue un proyecto de estudio nacido en Ámsterdam a finales de los 90, creado por un equipo de productores holandeses con Judith Pronk como voz y cara visible. Su single "Better Off Alone" se convirtió en un éxito mundial, y en marzo de 2000 publicaron su único álbum, Who Needs Guitars Anyway?, que entró en el top 10 británico y superó el millón de copias vendidas. En 2002 el proyecto se disolvió. Historia completa: apenas cuatro años.

Lo que les diferencia está en el propio título del disco: ¿quién necesita guitarras? En plena era del nu-metal y el brit-rock, unos productores holandeses plantaron esa pregunta en la portada de un álbum de trance-pop. Y el tiempo les dio la razón: aquel sonido limpio y eufórico anticipó el dominio holandés de la música electrónica global que décadas después encarnaría Martin Garrix. Alice Deejay no era una banda: era una fórmula. Y funcionó.

Better Off Alone

El himno. Número 2 en las listas británicas, disco de platino y un riff que lleva más de veinticinco años sonando en pistas, festivales y samples ajenos. Si solo escuchas una canción de esta lista, es esta: es la definición misma del eurodance de fin de milenio.

Back in My Life

La prueba de que no eran flor de un día. Repite la fórmula del debut —sintetizador punzante, voz etérea, euforia melancólica— y vuelve a funcionar en toda Europa. Para quien piense que Alice Deejay fue cosa de una sola canción, este es el contraargumento.

Will I Ever

El tercer single mantiene el pulso pero endurece el sonido, con una producción más cercana al trance de club que al pop de radio. Es la favorita de quienes vivieron aquellas pistas de baile de primera mano y la puerta de entrada ideal para el oyente de techno melódico actual.

The Lonely One

La cara más melancólica del proyecto, y la que mejor demuestra que debajo de la euforia había canciones de verdad. La tristeza bailable es un arte difícil, y aquí lo bordan. Para quien conecta con ese dance que se canta con un nudo en la garganta.

Celebrate Our Love

El último single relevante del proyecto y su despedida en clave luminosa. No alcanzó la repercusión de sus predecesores, pero cierra el círculo de un catálogo breve y sorprendentemente coherente. Para completistas y para quien quiera escuchar cómo suena el final de una era.

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