A los 17 años, un adolescente holandés colgó una demo que ningún sello grande quería y se convirtió, casi sin proponérselo, en el productor de baile más escuchado del planeta. Ese es el punto de partida de Martin Garrix: nunca fue el DJ de club que conquistó el mainstream poco a poco, fue mainstream desde el minuto uno, y aun así ha construido una carrera con más recorrido artístico del que su etiqueta de "niño prodigio del EDM" sugiere.
Martijn Garritsen nace en 1996 en Amstelveen, Países Bajos. Aprende guitarra de pequeño y en la adolescencia se pasa a la producción electrónica. En 2013, con solo 17 años, publica "Animals" en Spinnin' Records: el tema se convierte en un fenómeno mundial y lo hace el productor más joven en llegar al número uno de Beatport. En 2015 rompe con Spinnin' por el control de sus propios másters y en 2016 funda su propio sello, Stmpd Rcrds, una decisión poco habitual en alguien tan joven y ya tan rentable para la industria.
Mientras buena parte de sus contemporáneos del big room se quedaron atrapados en el drop y el circuito de festivales, Garrix empezó a cruzar el pop y el house melódico con colaboraciones junto a Bebe Rexha, Dua Lipa o Troye Sivan, sin renunciar del todo a la pista de baile. Ha sido número uno del ranking DJ Mag en cinco años distintos —2016, 2017, 2018, 2022 y 2024—, algo que muy pocos han logrado, y aun así buena parte de su catálogo suena más a canción con estructura pop que a herramienta de DJ.
Animals (2013)
El instrumental que lo lanzó todo. A los 17 años convirtió el big room en un fenómeno que funcionaba igual en un festival que en la radio generalista, con un drop tan simple que acabó siendo el sonido por defecto del EDM de toda una década. Si solo vas a escuchar una cosa de Garrix, es esta.
In the Name of Love, con Bebe Rexha (2016)
El giro hacia el pop. Garrix cambia el drop agresivo por una producción atmosférica y deja que la voz de Bebe Rexha lleve el peso emocional del tema. Funcionó: más de 900 millones de reproducciones en YouTube y la prueba de que sabía escribir canciones, no solo pistas de baile.
Scared to Be Lonely, con Dua Lipa (2017)
Antes de que Dua Lipa fuera Dua Lipa a nivel de estrella global, esta colaboración con Garrix ya apuntaba maneras. Una balada electrónica sobre el miedo a quedarse solo tras una ruptura, con un estribillo pensado para la radio y no para el festival.
There For You, con Troye Sivan (2017)
Garrix se aleja del big room y coquetea con un synth-pop más introspectivo junto a Troye Sivan. Menos pensada para el escenario y más para los auriculares: una de sus colaboraciones con más carga emocional, y para quien solo lo conozca por sus himnos de festival, una sorpresa.
High on Life, con Bonn (2018)
Estrenada en directo, en su propio cierre de Tomorrowland 2018, con Bonn subiendo al escenario a cantarla por primera vez ante el público. Un himno sobre vivir el presente que resume bien su instinto para convertir un concierto en un acontecimiento.
Si quieres profundizar, el punto de partida ideal es Sentio (2022), su primer álbum de estudio y el disco donde más se nota que detrás del DJ hay un compositor con oficio: disponible en Amazon Music y en edición física en Amazon.

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