Cinco canciones para conocer Richard Wright

Richard Wright nunca buscó protagonismo. Mientras Roger Waters peleaba por el control conceptual y David Gilmour ponía la cara de guitarrista solista, él se quedaba detrás de un muro de teclados construyendo el espacio armónico que convirtió a Pink Floyd en algo distinto a una banda de rock. Sin su trabajo, discos como The Dark Side of the Moon sonarían planos.

Nacido en Londres en 1943, Wright estudiaba arquitectura en el Regent Street Polytechnic cuando conoció a Roger Waters y Nick Mason, con quienes fundaría Pink Floyd. Formado en piano clásico y con oído para el jazz, aportó desde el principio el color armónico de la banda: primero con el órgano Farfisa, después con Hammond y sintetizadores. Estuvo en casi todos los discos y giras del grupo, fue expulsado brevemente durante la grabación de The Wall y readmitido para The Division Bell. Murió de cáncer en 2008.

Waters escribía los conceptos y las letras; Gilmour ponía la voz solista y el filo de guitarra. Wright aportaba algo menos visible pero igual de decisivo: acordes de extracción jazzística, texturas casi ambientales, el aire entre las notas. Es el motivo por el que Pink Floyd sonaba a algo más grande que la suma de sus egos, y por el que hoy se le reivindica como el arquitecto sonoro silencioso de la banda.

The Great Gig in the Sky

Wright compuso la progresión de acordes; la cantante de sesión Clare Torry improvisó la voz sobre ella en una sola toma. El resultado es el momento más elevado de The Dark Side of the Moon, sin una sola palabra. Para quien piense que el rock necesita letra para conmover, esta pieza es la respuesta.

Us and Them

Los acordes vienen de un tema que Wright había escrito para la banda sonora de Zabriskie Point y que Antonioni rechazó; años después se convirtió, con letra de Waters, en una de las piezas más melancólicas de la banda. Ideal para quien busque el lado más jazzístico de Pink Floyd.

Echoes

Veintitrés minutos que ocupan toda la cara B de Meddle (1971) y que anticipan el sonido de Dark Side of the Moon. El característico "ping" de submarino nació de un accidente de Wright con su piano a través de un amplificador Leslie. Para quien quiera entender de dónde sale el Pink Floyd más expansivo.

Shine On You Crazy Diamond (Parts 1-5)

El sintetizador con el que Wright abre este homenaje a Syd Barrett tarda minutos en dejar entrar a la banda; es puro suspense armónico antes de la guitarra de Gilmour. Recomendable para quien disfrute del rock progresivo que se toma su tiempo.

Wearing the Inside Out

En 1994, veinte años después de cantar en "Time", Wright volvió a ponerse frente al micrófono como voz principal, coescribiendo la letra con Anthony Moore. Es la única canción de The Division Bell en la que Gilmour no figura como compositor. Para quien quiera escuchar al Wright menos conocido: el cantante.

Si quieres profundizar, el punto de partida ideal es The Dark Side of the Moon: disponible en Amazon Music y en edición física en Amazon.

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