Cinco canciones para conocer Zoo

Pocas bandas se despiden en lo más alto y menos aún lo hacen después de haber demostrado que el idioma en el que cantas no es una condena comercial. Zoo hizo las dos cosas: llenó recintos grandes rapeando en valenciano y, cuando tenía el mercado abierto, decidió cerrar la puerta ella misma.

El grupo nace en Gandía en 2014 alrededor de Panxo (Toni Sánchez), que venía de Orxata Sound System y de Sophy Zoo, y que además es hermano de Pablo Sánchez, de La Raíz. Con él, un sexteto poco ortodoxo para el rap: Arnau Giménez a la guitarra, Marcos Úbeda al trombón, Natxo Císcar al bajo y Héctor Galán a los teclados y los platos. Tres discos de estudio —Tempestes vénen del sud (2014), Raval (2017) y Llepolies (2021)—, hip hop cruzado con breakbeat, ska, rock y electrónica de club, y letras que no disimulan de qué lado están.

La diferencia con casi todo lo que sonaba a su alrededor está en cómo trataron la lengua. Para muchos grupos el valenciano funcionaba como marca de identidad o como guiño folclórico; en Zoo era materia prima para el rap y para la pista de baile, sin pedir permiso y sin traducirse al castellano cuando la puerta del mercado grande se abrió. A eso súmale una banda de verdad en directo —metales incluidos— donde el género suele conformarse con un DJ y dos micros. En enero de 2024 anunciaron el final y el 13 de julio cerraron en Gandía, donde había empezado todo.

Estiu

El single de 2014 que los puso en el mapa antes de que existiera el disco: breakbeat, metales y un estribillo de verano que se movió solo por las redes y acumuló alrededor de millón y medio de reproducciones en muy poco tiempo. Es la puerta de entrada obvia y también la prueba de concepto de todo lo demás. Si te gusta el rap que suena a fiesta de pueblo con sistema de sonido, empieza aquí.

La mestra

La mejor letra que escribieron y una de las mejores canciones políticas del pop de este país: la historia real de Marifé Arroyo, la maestra que entre 1974 y 1982 sacó adelante un proyecto de escuela popular, democrática y en valenciano en Barx, en la Safor. Ganó el Premi Cerverí a la mejor letra del año y se entiende por qué: cuenta una biografía concreta y a la vez retrata toda una represión cultural. Escúchala aunque no entiendas valenciano; luego busca la traducción.

Dilo en castellano

La respuesta de Zoo a la pregunta más repetida de su carrera, con César Strawberry y Def Con Dos de invitados y DJ Plan-B en los platos. Aquí no hay metáfora: es una canción sobre la imposición lingüística escrita por gente harta de justificarse. Uno de los momentos más duros y más divertidos de Raval.

Tobogan

El gran éxito de Llepolies (2021), el disco en el que aflojaron la consigna y subieron el humor y el pop sin perder el filo. Con temas así llegaron a compartir listas de ventas con nombres del mainstream más absoluto, algo que ningún grupo en valenciano había hecho antes. Es la canción que ponerle a quien te diga que la música en valenciano es cosa de minorías.

Epíleg

Publicada en mayo de 2024, en plena gira de despedida: un grupo escribiendo su propio final mientras lo ejecuta. Funciona como epílogo literal de diez años y como algo bastante raro en la música popular, que es un adiós hecho a tiempo y con la cabeza fría. El cierre lógico de esta lista.

Si quieres profundizar, el punto de partida ideal es Llepolies: disponible en Amazon Music y en edición física en Amazon.

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