Hay bandas que miran al espacio con telescopio y otras que se meten dentro con una guitarra saturada y un tebeo de Marvel en el bolsillo. Monster Magnet es de las segundas: rock pesado que suena a cohete averiado, letras que mezclan ciencia ficción de quiosco con excesos muy terrenales y un cantante que se toma en serio la grandilocuencia justo lo suficiente para que funcione.
El grupo nace en 1989 en Red Bank, Nueva Jersey, alrededor de Dave Wyndorf, John McBain y Tim Cronin. Antes de dar con el nombre —sacado de un juguete de los sesenta que a Wyndorf le fascinaba de niño— barajaron cosas como Dog of Mystery o King Fuzz, que ya dicen bastante de por dónde iban los tiros. La formación ha cambiado muchas veces; la única constante es Wyndorf, cerebro, voz y guitarra del proyecto. Su terreno es el cruce entre stoner, space rock y hard rock, con Hawkwind y la psicodelia setentera como brújula.
Junto a Kyuss, Fu Manchu, Sleep o Masters of Reality, se les atribuye haber dado forma al stoner rock. Pero mientras los del desierto californiano buscaban el trance, Monster Magnet apostó por el espectáculo: estribillos pensados para estadios, imaginería de cómic y una actitud de estrella de rock que el género casi siempre miró con desconfianza. Esa ambición les llevó de girar con Soundgarden a principios de los noventa a meter un single en el top 3 de la radio rock estadounidense.
Spine of God
El tema que da nombre a su primer disco largo (1991), un álbum que no vendió pero que hoy se considera uno de los clásicos fundacionales del stoner. Lento, espeso y alucinado: aquí está el Monster Magnet de sótano, antes de cualquier ambición comercial. Para quien quiera entender de dónde sale el género, no solo escucharlo.
Twin Earth
Single de Superjudge (1993), su debut en una multinacional. Es una relectura de "Mesmerization Eclipse" de Captain Beyond, y la jugada dice mucho de Wyndorf: rescatar el rock pesado olvidado de los setenta y devolverlo con más volumen. Ideal para quien busque riffs con aire cósmico sin perder pegada.
Negasonic Teenage Warhead
Su primer éxito, extraído de Dopes to Infinity (1995), con un vídeo que MTV puso en rotación habitual. El título acabó bautizando a un personaje de Marvel, el mismo que años después aparecería en las películas de Deadpool: el cómic le devolvió el favor a la banda que tanto lo citaba. La puerta de entrada perfecta si vienes del rock alternativo de los noventa.
Space Lord
El gran pelotazo de Powertrip (1998) y su canción más conocida, con un vídeo rodado en Las Vegas por Joseph Kahn. Un himno de puño en alto con alma psicodélica que llegó al número 3 de la lista Mainstream Rock de Billboard. Para quien quiera oír el stoner vestido de rock de estadio sin pedir perdón.
Powertrip
Wyndorf se mudó a Las Vegas para escribir el disco, y esta canción es el resultado más directo: ego, velocidad y cero sutileza. Ha sonado en películas, en eventos de la WWE y en videojuegos como MotorStorm o Far Cry 5, lo que da idea de su efecto inmediato. Para poner cuando haga falta subir las revoluciones.
Si quieres profundizar, el punto de partida ideal es Powertrip (1998): disponible en Amazon Music y en edición física en Amazon.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
¿Qué te ha parecido?